Los lobos: ser madre en una jauría

Por Sharely Cuellar

Lucía es una madre licantrópica cuando sus hijos lo necesitan; tanto para su propia crianza como para protegerlos del mundo. Tiene deseos, frustraciones y ganas de conocer personas, posiblemente hasta de enamorarse. Su personalidad es dura pero amorosa, es un aullido de resistencia que encuentra su capacidad para seguir a partir de la voluntad de hacer lo mejor para su familia.

Resistir es una palabra que inspira, pero también lleva implícito el asumir que existe la capacidad de poder hacerlo. En Los lobos (Samuel Kishi, 2019) se siente ese espíritu de resistencia desde las primeras escenas, porque insistir y buscar opciones para vivir en un hogar digno a un precio justo, adaptarse y transformar lo que hay en una posibilidad hacia la estabilidad es un trabajo diario.

Interpretada por Martha Lorena Reyes, Lucía llega a Albuquerque (Estados Unidos) con sus dos hijos, Max y Leo. Las dificultades económicas hacen que tome un trabajo que en consecuencia la obliga a dejar a los niños solos en casa. El sonido de su voz en una grabadora en la que relata historias, cuentos, lecciones de inglés y las reglas de la casa se convierte en un apoyo para ejercer una crianza responsable a pesar de la situación.

“Como mujeres hay veces que tenemos que hacer sacrificios. Podría parecer desde afuera, si la juzgamos, como una mala madre. Pero es algo necesario para que pueda salir adelante: necesita el apoyo de sus hijos en este momento”, expresó la actriz al medio alemán RadioEins durante la premiere mundial de la película en la Berlinale.

Los lobos Samuel Kishi dibujo
Productora Animal de luz

El realizador Samuel Kishi ya ha comentado que se basó en vivencias personales para hacer esta película y que buscó narrarla a partir de la mirada de los pequeños lobos porque ellos aportaban un filtro más tierno pese a la crudeza de los hechos. Según él, se basaron en la honestidad y el juego para poder hacer el rodaje con actores pequeños y crear un lazo con Martha.

“Empezamos a trabajar con distintos tipos de ejercicios, entre esos, la actriz Martha Reyes sostenía a los niños por treinta minutos y ellos también debían aferrarse a ella sin que ninguno de los tres cayera. Metafóricamente y físicamente se fueron conectando”, menciona el director de Los lobos en entrevista con Lumínicas. Además hubo muchas actividades durante la producción de la película para que se alcanzara un nivel de energía equilibrado entre los actores y el crew, con la idea de que se pueden crear cosas muy lindas partiendo de un trabajo amoroso.

Al inicio existió una versión de guion creado por Kishi, Sofía Gómez-Córdova y Luis Briones en el que la historia se enfocaba principalmente en la visión de los niños. Pero había un detalle: la madre estaba idealizada. Martha expresó abiertamente con el equipo que el personaje no funcionaba del todo debido a que las madres no son así. Entonces se debía dotar de dimensión y profundidad al personaje para que el público supiera que también era alguien con sueños, con necesidades, con búsquedas y con esperanza.

Sumado a eso, hubo un proceso de investigación con más mujeres migrantes para conocer sus historias y con esto comenzaron a surgir otros matices. Y no fue hasta que Kishi entrevistó nuevamente a su madre que llegó otra parte del proceso de guion en la que se complementó con su versión de la historia. El cineasta cuenta que recordaba todo de una manera muy dolorosa, pero también muy idealizada, así que en la entrevista con su madre comenzó a comprender y a adoptar la consistencia necesaria para contrastar.

“Honestamente hubo personas a las que no les gustó este nuevo personaje no idealizado porque se salía de los modelos idílicos de lo que tiene que ser una mujer y una madre, […] lo que finalmente era una señal de que íbamos por buen camino, de que el personaje estaba funcionando”, comentó el realizador.

Luego de aullar fuerte en Berlín y de cosechar premios en festivales alrededor del mundo, Los lobos llegaron a México en la pasada edición del Festival Internacional de Cine de Guanajuato (GIFF) y continúan su recorrido en Black Canvas antes de su estreno oficial.

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Sharely Cuellar (1994). Crítica de cine y periodista. Entusiasta del aprendizaje y
el reaprendizaje. Vive en soliloquios e intercambios de ideas sobre cine,
feminismos, clases sociales y política.

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